Objetivo y base de decisión
La curva de eco es la principal evidencia de qué objetivo sigue un radar. Durante la puesta en marcha conecta la geometría real, la superficie del producto, las reflexiones fijas y los ajustes del algoritmo de seguimiento; una indicación estable, por sí sola, no demuestra que el objetivo sea correcto.
Comprobaciones técnicas
Prepare un mapa de distancias desde el plano de referencia hasta boquilla, paredes, internos, agitador, fondo y niveles conocidos. Capture curvas con el recipiente vacío cuando sea posible y en varias posiciones de producto verificadas independientemente.
Riesgos y límites
Identifique el pico del producto, los picos fijos, el ruido y el margen de señal. Observe si el objetivo seleccionado acompaña al producto durante llenado y vaciado. El pico de mayor amplitud puede pertenecer a una estructura y no a la superficie.
Pruebas en el sistema
Registre toda modificación de supresión, filtro o seguimiento con curvas antes y después y una justificación física. Pruebe zona próxima, pérdida de eco, cambio de objetivo, salida y alarmas para evitar que una lectura tranquila oculte un seguimiento incorrecto.
Aprobación y documentación
Archive las curvas con fecha, nivel real, estado del proceso, firmware y revisión de parámetros. Esta línea base permite comparar depósitos, reformas, cambios de producto o fallos futuros y debe formar parte de la entrega técnica.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas curvas deben guardarse?
Como mínimo en niveles bajo y alto conocidos y en los estados representativos más difíciles.
¿El pico más alto es siempre el producto?
No. Boquilla, pared, internos o fondo pueden reflejar con mayor intensidad.
¿Cuándo se renueva la línea base?
Después de cambios relevantes de montaje, proceso, firmware o parámetros y tras una limpieza importante.
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Autor: Arvin · Fuente: METRAVON Instruments
